Un tiempo para orar por la redención

Un tiempo para orar por la redención

Aunque el Día de la Expiación (Yom Kipur) es el único ayuno comandado en la Torá, El libro de Zacarías menciona otros días de ayuno que Israel observó anualmente:

“Así ha dicho HaShem de los ejércitos: El ayuno del cuarto mes, el ayuno del quinto, el ayuno del séptimo, y el ayuno del décimo, se convertirán para la casa de Judá en gozo y alegría, y en festivas solemnidades. Amad, pues, la verdad y la paz”. (Zacarías 8:19).

En los días de Zacarías, había un sistema regular de ayunos en el calendario, que incluía un ayuno en el cuarto mes (Tamuz), el quinto mes (Av), el séptimo mes (Tishrei) y el décimo mes (Tevet). Estas observancias comenzaron en tiempos de angustia de Israel, y la comunidad judía sigue observándolos hasta hoy.

El decimoséptimo de Tamuz es un día oscuro en el calendario judío. Comienza un período de tres semanas de duelo que culmina con el noveno de Av, el día de ayuno que conmemora la destrucción del Templo.

El decimoséptimo de Tamuz tiene varias asociaciones. En los días de los apóstoles, el general romano Apostamos quemó un rollo de la Torá y provocó disturbios, lo que resultó en represalias militares. Algunos dicen que fue el rollo original de la Torá escrito por Ezra el Escriba. Otra tradición asocia al decimoséptimo de Tamuz con una imagen idolátrica colocada en el Templo. Sin embargo, no está claro si esto se refiere a un acontecimiento que ocurrió en la época romana o si se refiere al pecado del rey Manasés.

Los cálculos tradicionales aciertan que en este día Moisés descendió de la montaña, encontró a los israelitas involucrados en la idolatría, y rompió las tablas de la Torá. Las consecuencias de este pecado reverberan a través de las generaciones. La Mishná informa que fue en esta fecha que Jerusalén bajo el asedio de Nabucodonosor se había quedado sin ovejas, poniendo fin a los holocaustos diarios. Un año más tarde, fueron abiertas brechas en los muros en el noveno de Tamuz.

Ese fue el día en que el ayuno fue originalmente observado (como se menciona en Zacarías 8:19). En la era del Segundo Templo, durante el asedio romano de Jerusalén, el holocausto continuo cesó por primera vez en varios siglos el decimoséptimo día de Tamuz, y miembros prominentes del sacerdocio se rindieron y abandonaron el Templo. Tres semanas más tarde, los romanos quemaron el templo hasta las bases.

Durante las tres semanas entre el decimoséptimo de Tamuz y el noveno de Av, lloramos, ayunamos y oramos por la reconstrucción del Templo. Durante este período de tiempo, debemos recordar el Templo y la caída de Jerusalén y orar por la redención con mayor fervor. Durante las tres semanas, los judíos devotos NO:

  • Realizan bodas.
  • Escuchan instrumentos musicales o escuchan música.
  • Hacen cualquier cosa por la cual se deba recitar la bendición Shehejeyanu.
  • Toman cortes de pelo o se afeitan.

Las Tres Semanas deberían ser un tiempo de estudio de la Torá y de dar caridad, de acuerdo con el versículo: “Sion será redimida con juicio [בְּמִשְׁפָּ֣ט], y sus arrepentidos con justicia [בִּצְדָקָֽה | caridad/justicia ]” (Isaías 1:27) Específicamente, debemos estudiar las porciones de la Torá y los Profetas que se ocupan de la construcción del Templo Sagrado y las porciones del Nuevo Testamento que hablan del templo espiritual del Mesías.

Fuente original FFOZ

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