Negociando la gracia – Shabat Jol Hamoed Sukot שבת חל המועד סוכות

Negociando la gracia – Shabat Jol Hamoed Sukot  שבת חל המועד סוכות

Después de cuarenta días de ayuno en la tienda de reunión, Moisés comenzó a negociar con el Eterno. Desde que el pecado del becerro de oro, el Señor no se había referido a Israel como su pueblo. Más bien, los denominaba como pueblo de Moisés: “Tu pueblo, que sacaste de la tierra de Egipto” (Éxodo 32: 7).

Moisés, por su parte, se mantuvo en el favor del Señor. Asi como Moises negoció el perdón y la expiación, respuesta recibió un gran favor de Dios. Se quejó porque a pesar mantuvo  el favor de Dios, se sentía desfavorecido al recibir la orden de guiar al pueblo sin la presencia de Dios.

La palabra hebrea traducida como “favor (jen, חן)” también se puede traducir como “gracia”. Así Moisés abogó por la misericordia y el perdón sobre la base de la gracia de Dios para con él.

Y Moisés dijo al SEÑOR: Mira, tú me dices: “Haz subir a este pueblo”; pero tú no me has declarado a quién enviarás conmigo. Además has dicho: “Te he conocido por tu nombre, y también has hallado gracia ante mis ojos.” Ahora pues, si he hallado gracia ante tus ojos, te ruego que me hagas conocer tus caminos para que yo te conozca y halle gracia ante tus ojos. Considera también que esta nación es tu pueblo.  (Éxodo 33: 12-13)

El Señor cedió a la queja de Moisés. Mientras que antes había declarado que él no iría con Israel mientras subían desde el Sinaí, ahora admitió que Él iría con Moisés. Él dijo a Moisés: “Mi presencia irá contigo, y yo te daré descanso” (Éxodo 33:14). Tenga en cuenta que el pronombre aparece “te” está en la forma singular. El Señor sólo se comprometió a ir con Moisés para darle descanso. Él no lo dijo con respecto a Israel, ni tampoco les reconoce como su pueblo.

Moisés rechazó la oferta. En declaraciones en la forma plural de primera persona, dijo, “Si tu presencia no va con nosotros, no nos hagas partir de aquí” (Éxodo 33:15). No fue suficiente que el Eterno solo acompañe a Moisés, Él necesitaba para acompañar a todo el pueblo. Moisés identifica deliberadamente con el pueblo. Era como si Moisés dijera: “Si quierea mostrar mi favor y ve conmigo, tiene que mostrarnos a todos el favor e ir con todos nosotros, porque yo estoy con el pueblo.” Moisés aceptaría nada menos que la gracia de toda la nación. Sabía que tenía el favor del Eterno; trató de incluir a la nación en el mérito de la gracia de Dios para él:

¿Pues en qué se conocerá que he hallado gracia ante tus ojos, yo y tu pueblo? ¿No es acaso en que tú vayas con nosotros, para que nosotros, yo y tu pueblo, nos distingamos de todos los demás pueblos que están sobre la faz de la tierra? (Éxodo 33:16)

Moisés identifica deliberadamente a sí mismo con el pueblo, diciendo “nosotros”, “nos”, y, “Yo y Tu pueblo.” Ya no apeló al pacto con Abraham, Isaac y Jacob. Ya no apeló al argumento de “qué pensaran los egipcios”. Apeló meramente al favor expresado del Eterno para él. En su propio mérito a los ojos del Eterno, Moisés esperaba expiar toda la nación. Era lo único que le quedaba con lo que negociar.

El Señor concedió de nuevo y respondió: “Y el SEÑOR dijo a Moisés: También haré esto que has hablado, por cuanto has hallado gracia ante mis ojos y te he conocido por tu nombre”(Éxodo 33:17). el Señor acordó perdonar a la nación, ir con ellos, y reconocerlos como su pueblo sobre la base de su favor para Moisés.

Esta historia ilustra el concepto jasídico del tzadikim (justos) donde el mérito y el favor de una sola persona justa se puede extender a otros. Sobre la base de la gracia y favor del Santo por un solo hombre, a toda la nación recibió el perdón del pecado y la restauración de la relación con el Todopoderoso. Por el mérito de la posición de un hombre justo delante de El, todo Israel entra a la presencia del Creador. Estos son la mecánica del evangelio. El redentor final es como el primer redentor, haciendo expiación por toda la nación sobre la base de su mérito.

La historia también ilustra el significado de la palabra gracia. Maestros cristianos a veces definen la “gracia” como un favor inmerecido de Di-s. Por el contrario, la gracia (jen, חן) implica favor merecido. Alguien hizo méritos por ella. Nuestra justo Mesías mereció el favor de Di-s, y Él se identificó con nosotros para que podamos compartir ese favor.

Lectura Especial del Shabat

Shabat Jol Hamoed de Sucot (סוכות שבת חל המועד | Día Intermedio de Sucot en Shabat)
Torá: Éxodo 33: 12-34: 26
Maftir: Números 29: 23-31
Haftará: Ezequiel 38: 18-39: 16

Sucot (hebreo: סוכות o סֻכּוֹת, Fiesta de los Tabernáculos) es una festividad judía celebra el decimoquinto día de Tishrei (finales de septiembre a finales de octubre). Es uno de los tres festivales bíblicamente mandados, shalosh regalim, en el que se ordena a los Judíos  hacer una peregrinación al Templo en Jerusalén.

Según el profeta Zacarías, en la era mesiánica, Sucot se convertirá en un festival universal y todas las naciones hará peregrinaciones anuales a Jerusalén para celebrar la fiesta allí.

En el primer día de Sucot, las siguientes porciones de la Torá son leidas: Levítico 22:26 – 23:44; Números 29:12 – 29:16. En los días intermedios de Sucot (Jol Hamoed), se leen las porciones de Números 29: 17-31.

 

Fuente original FFOZ

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