El dolor de Aaron – Parashat Sheminí שמיני

El dolor de Aaron – Parashat Sheminí שמיני

Levítico 9 terminó con fuego que salía de la presencia del Señor y consumía los sacrificios en el altar. Fue un signo auspicioso. La gente gritaba en adoración extática y se postraban ante Di-s. Levítico 10 abre con fuego saliendo de la presencia del Señor y consumiendo a los hijos de Aarón, el sumo sacerdote, Nadab y Abiú. La yuxtaposición de estas dos historias se supone que nos enseña una lección sobre Di-s. En ambas historias, el fuego salió de la presencia del SEÑOR. En ambas historias, el fuego representa la gloria de Di-s. Es el mismo fuego. Es el mismo Di-s.

Entonces Moisés dijo a Aarón y a sus hijos Eleazar e Itamar: “No descubráis vuestra cabeza ni rasguéis vuestros vestidos, para que no muráis y para que El no desate todo su enojo contra toda la congregación. Pero vuestros hermanos, toda la casa de Israel, se lamentarán por el incendio que el Señor ha traído “. (Levítico 10: 6) En su primer día de servicio en el sacerdocio, Aaron perdió a sus dos hijos mayores en un trágico accidente. Nadab y Abihu transgredieron inadvertidamente la santidad de Di-s y murieron en una conflagración sobrenatural.

Moisés no permitió que Aarón y sus hijos lloraran la muerte de Nadab y Abiú. Como sacerdotes que servían en el Tabernáculo en nombre de todo Israel, tuvieron que dejar de lado sus sentimientos personales durante el tiempo que dure su turno en el servicio.

No se permitía el luto en el Tabernáculo porque el Tabernáculo representaba el lugar de morada de Di-s, donde un día “El enjugará toda lágrima de sus ojos, y ya no habrá muerte, ni habrá más duelo, ni clamor, ni dolor”(Apocalipsis 21:4). Aaron y sus hijos sobrevivientes tuvieron que sofocar su dolor personal y continuar el servicio. Es difícil de imaginar

Los terapeutas alientan a las personas a expresar sus sentimientos y evitar embotellar las emociones. Esta puede ser una buena política en la consulta del terapeuta, pero no es una buena forma de llevar una vida. Por supuesto, debemos ser honestos acerca de nuestros sentimientos, pero no siempre es apropiado en cada situación. Una persona que muestra sus emociones abiertamente finalmente demuestra egoísmo. Como siente dolor, quiere que los demás lo sientan también. Una persona enojada ignora los sentimientos de los demás cuando da rienda suelta a sus emociones. Una persona enamorada fuerza su atención sobre el objetivo involuntario de su afecto. No es una forma adecuada de comportarse.

Aaron y sus hijos restantes mantuvieron su dolor en suspenso mientras terminaban los deberes sacrificiales del día. Sin embargo, Aarón no sintió que fuera apropiado comer la carne de la ofrenda por el pecado mientras su corazón estaba tan pesado, por lo que tuvo que quemar la cabra. Moisés lo reprendió, pero Aarón explicó: “Ya que esto me ha sucedido, si yo hubiera comido hoy de la ofrenda por el pecado, ¿hubiera sido grato a los ojos del Señor?” (Levítico 10:19). Las ofrendas debían comerse con regocijo. Aarón estaba dispuesto a cumplir con su deber en el Tabernáculo, pero no estaba dispuesto a fingir un espíritu de alegría religiosa ante el SEÑOR.

Sheminí ( שמיני | Octavo )
Torá : Levítico 9:1 – 11:47
Haftará : 2 Samuel 6:1-7:17
Besorot: Mateo 3:11-17

Fuente original FFOZ

One response to “El dolor de Aaron – Parashat Sheminí שמיני”

  1. daniel elìas dice:

    Una hermosa lecciòn acerca del celo que debemos sentir por la Palabra y por las cosas que son del Señor: “Amaràs al Señor tu Dios con toda tu mente, y todo tu cuerpo y toda tu alma y todas tus fuerzas, por sobre todas las cosas”. esto incluye desde luego, padres, hijos, hermanos y aun tus seres màs queridos. Por cuanto nuestro Padre tambièn nos ha amado por sobre todas las cosas que ha creado con su propia mano extendida, y es digno de recibir y tomar la honra y la gloria y el poder y la alabanza y la sabidurìa y la potencia y la fuerza por los siglos de los siglos.

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