Igual que Efraín y Manasés – Parashá Semanal – Vayejí ויחי

Igual que Efraín y Manasés – Parashá Semanal – Vayejí ויחי

Imagina un mundo donde cada semana los padres dan bendiciones de vida sobre sus hijos. Ese mundo se llama shabat.

Jacob puso las manos sobre los hijos de José; Efraín y Manasés, y ofreció una bendición sobre ellos. Declaró que en adelante los hijos de Israel deben bendecir a sus propios hijos, diciendo: “Que Di-s te haga como Efraín y Manasés!” En las familias judías, el viernes por la noche, mientras  estan reunidos alrededor de la mesa de Shabat, el padre coloca las manos sobre sus hijos y los bendice. Para sus hijos, dice, “Que Di-s te haga como Efraín y Manasés.” A sus hijas, dice, “Que Di-s te haga como Sara, Rebeca, Raquel y Lea”. Él bendice a cada uno de los niños con las palabras de la bendición sacerdotal y, como él se siente llevado, dice otras palabras de aliento y bendición.

¿Por qué un padre, por una parte, bendice a sus hijos para que sean como Efraín y Manasés, mientras que por el contrario, bendicen a sus hijas a ser como las matriarcas Sara, Rebeca, Raquel y Leah? ¿Por qué no también piden que sus hijos sean como los nobles patriarcas?

La respuesta está en la Torá. Justo antes de que Jacob declarara que Israel bendiciria a sus hijos para que sean como Efraín y Manasés, él mismo terminó otorgando una bendición sobre Efraín y Manasés. Si miramos más de cerca la bendición que les dio, descubrimos que a través de esta bendición transfiere el pacto de Abraham y las promesas a los hijos de José. Al igual que Jacob había recibido la bendición de su padre Isaac, quien lo recibió de Abraham, él se lo pasa ahora a Efraín ya Manasés:

El Di-s delante de quien anduvieron mis padres Abraham e Isaac,
el Di-s que ha sido mi pastor toda mi vida hasta este día,
el ángel que me ha rescatado de todo mal,
bendiga a estos muchachos;
y viva en ellos mi nombre,
y el nombre de mis padres Abraham e Isaac;
y crezcan para ser multitud en medio de la tierra.

(Génesis 48: 15-16)

Cuando Jacob pide que su nombre y los nombres de sus padres puedan vivir en los niños, está pidiendo que anden en las mismas bendiciones y relación de pacto que Di-s otorgó a los patriarcas. Así que, esencialmente, esta bendición es equivalente a decir, “Que Di-s te haga (Efraín y Manasés) como Abraham, Isaac y Jacob.” Cuando bendecimos a nuestros hijos, diciendo: “Que Di-s te haga como Efraín y Manasés,” la bendición real a la vista es la bendición que Jacob habló sobre los muchachos. No es que sean exactos como Efraín y Manasés. En su lugar, queremos que nuestros niños  sean bendecidos con la misma bendición de Jacob. Queremos que sean parte importante de la alianza y las bendiciones de Di-s otorgadas a Abraham, Isaac y Jacob. Cuando bendecimos a nuestros hijos para que sean como Efraín y Manasés, estamos pidiendo su inclusión en el legado del pacto y la bendición de Abraham, una perfecta simetría con la bendición matriarcal sobre nuestras hijas.

Vayeji (ויחי | Vivió)
Torá: Génesis 47: 28-50: 26
Haftará: 1 Reyes 2: 1-12
Evangelio: Lucas 4: 31-5: 11

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