El Santo de Di’s – Parashá Kedoshim

El Santo de Di’s – Parashá Kedoshim

El mandamiento: “Seréis santos porque yo, el SEÑOR vuestro Di’s, soy santo.” (Levítico 19:2) no tiene límites, pero la santidad del Mesías excede a la de cualquier persona. La santidad del Mesías sobrepasa incluso la de Moisés. De esta manera, las palabras “seréis santos” se aplicarán únicamente al Mesías. Él comparte directamente la santidad de Di’s. Esto explica por qué el Nuevo Testamento se refiere al Mesías como “el Santo de Di’s”. Los discípulos aplicaron ese título a Yeshua. Incluso los demonios lo reconocieron como el Santo de Di’s.

Con respecto a Su persona oculta y divina, Yeshua es llamado el Santo de Di’s porque Su santidad se origina con Di’s. Él es santo en virtud de Su naturaleza divina como la Palabra eterna de Di’s. En cuanto a Su persona física, la santidad de Yeshua resulta de Su concepción y nacimiento. Ningún otro hombre ha nacido de una virgen. En cuanto a Su poder espiritual, Su santidad fluye de la unción del Espíritu Santo que descansa sobre Él sin medida. Con respecto a su conducta ética, el Maestro derivó Su santidad de Su imitación del Padre y obediencia a los mandamientos. En la medida en que los mandamientos son las definiciones de santidad, el Mesías también es definido por los mandamientos porque Él los guardó. Por lo tanto, Él es únicamente capaz de cumplir el mandamiento: “Seréis santos, porque yo, el SEÑOR vuestro Di’s, soy santo” (Levítico 19: 2).

Los mandamientos de Di’s definen la conducta santa. Todos los mandamientos de la Torá, en algún aspecto u otro, revelan al Mesías. Cada uno revela algún elemento esencial de Su persona o carácter. Los mandamientos son la voluntad y la sabiduría de Di’s. Yeshua dice: “No se haga mi voluntad, sino la tuya” (Lucas 22:42), y dice:”No hago nada por mi cuenta, sino que hablo estas cosas como el Padre me enseñó” (Juan 8:28) y otra vez dice : “Yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor” (Juan 15:10) . Una vez más, “he guardado los mandamientos de mi Padre y he permanecido en su amor” (Juan 15:10).

Estos pasajes enfatizan una relación directa entre los mandamientos y la persona del Mesías, porque los mandamientos son una revelación directa de Di’s. Ellos revelan la piedad, como Yeshúa dijo: “El que me ha visto, ha visto al Padre” (Juan 14:9).

El Maestro se comparó con un hijo que aprendió de su padre: “No puede el Hijo hacer nada por sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre; porque todo lo que el Padre hace, también lo hace el Hijo igualmente” (Juan 5:19). Un hijo que aprende por la practica adquiere las habilidades del oficio viendo el trabajo de su padre e imitando cuidadosamente. Aprende los trucos de la artesanía de su padre, y en un proximo día será capaz de hacer el mismo trabajo que ha aprendido de su padre. Del mismo modo, Yeshua aprendió Su oficio de la observación del Padre. De esta manera, Él alcanzó la santidad de la imitación del Padre, como está escrito: “Tú serás santo, porque yo, el SEÑOR tu Di’s, soy santo.”

Ajarei Mot / Kedoshim (אחרי מות / קדושים | Después de la muerte / Santo)
Torá: Levítico 16:1 – 20:27
Haftará: Ezequiel 22:1-19
Evangelio: Juan 7:1-52 / Juan 7:53 – 10:21

Fuente original FFOZ

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